Querido (a) mío (a):
Hace tiempo que nuestro amor se acabó... demasiado tiempo. ¿De verdad se acabó? Por lo menos no para mí. Lo confieso, no te he olvidado y te sigo amando.
Quizás te parezca ridículo pero los sentimientos nunca son ridículos. No creo que me hayas olvidado. Puede que me digas que me sigues teniendo cariño y que ya no hay amor, pero no lo creeré, nuestro amor fue demasiado intenso.

